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jueves, 12 de marzo de 2015

Querida Lucia...

Querida Lucía, ahora que he llegado a Finisterra, después de un mes caminando, creo que es el momento adecuado para escribirte.

Los puntos puede ser finales, punto y seguido o puntos y aparte, que terminan una situación para empezar otra pero manteniendo el hilo de una historia. Voy a considerar este camino que acabo de recorrer solo, como un punto y aparte en mi vida.

Desde este faro alejado de todo, te deseo la mejor suerte del mundo y que encuentres tu camino, como yo creo haber encontrado el mío que, por cierto, me lleva muy lejos de ti. Hasta la vista.

Adrián.

Psdt. : Creo que deberías haberme acompañado. Hace mucho tiempo ya que no somos una pareja. Solo somos uno mas uno y eso, en estos casos, nunca suma dos.

Destinataria: Lucía la Luna Callejón del Aire, 22
95959 - Esperanza
Firmado: Adrián.


Microcuento presentado al I Concurso Microrrelato Postal - Club de escritura Fuentetaja
97 votos, leído 375 veces. Gracias a todos.

domingo, 16 de febrero de 2014

La cabaña.

Suspiró profundamente y recogió de la mesa dos cubiertos y dos platos que limpió con mucho cuidado. Sin quitarse los guantes de fregar, recogió las bolsas de basura y las dejó abiertas en la parte de atrás de la cabaña. A lo lejos se podía escuchar como aullaban, hambrientos, los coyotes. El invierno estaba muy cerca, empezaba a levantarse un viento helado y un escalofrío involuntario recorrió su espalda.

Fue una gran idea alquilar esta cabaña tan aislada. Así, los dos solos, habían tenido tiempo para aclarar sin estridencias ni testigos incómodos, todos esos "malentendidos" que en principio fueron malas palabras, insultos, gritos y amenazas pero que con el paso de los años, se fueron transformando en golpes esporádicos y, sobre todo, un metódico e intenso maltrato psicológico que hacía imposible la convivencia. Afortunadamente, había resultado mucho más fácil de lo que creía en un principio: ya estaba todo resuelto y lo mejor es que todavía quedaban tres semanas de alquiler pagado. Sería tiempo más que suficiente. Recorrió el salón con la mirada, antes de juntar la puerta, sin cerrarla del todo. Bajó silbando bajito, alegre, hasta la orilla del lago, cogió dos piedras, se ajustó la cazadora, subió a la canoa y usando el mango del hacha se separó del embarcadero.

La usó para remar y llegar al centro de la corriente. Allí la dejó caer, ensangrentada, por la borda viendo como se hundía, rápidamente, hasta el fondo. Entonces se quitó los guates, metió una piedra en cada uno, hizo un nudo y los lanzó bien lejos. De pié en la canoa se detuvo un instante a contemplar el paisaje disfrutando del silencio, respiró hondo, cogió el remo y se alejó, sola, en busca de una nueva vida.


Versión larga del Microcuento presentado al concurso de La Ventana de la Cadena Ser.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Con las manos en la masa. (Versión concurso)

Amasarte lentamente con mis manos, mientras saboreo una copa de vino tinto. El sol llena de luz la cocina mientras nosotros damos rienda suelta a nuestra pasión.Dejo que el aceite resbale, caiga suavemente y se reparta sobre ti como lluvia sobre esa tierra seca que la recibe desprendiendo sus aromas más sensuales.

Fuera va cayendo la tarde, pero nosotros no tenemos prisa. La luz dorada del atardecer ilumina con ese color especial nuestro acto de amor, mientras en el salón suena música de piano. Suave, lenta, cadenciosa como las miradas de los amantes.

Dentro de poco tiempo la levadura habrá terminado su proceso y tú, querido pan, acabarás en el horno, para salir convertido en dorada y crujiente hogaza.


Micro relato presentado a la 3ª edición del Concurso Relatos Brevísimos Mandarín. 
Ver en su web

martes, 26 de noviembre de 2013

Siempre nos quedará París...

3 - Siempre nos quedará París - Netbookk (2013-10-07 10:37:05)
 
Demasiados asientos vacíos para un vuelo low-cost, pensé nada mas subir al avión. Casi lo pierdo por su culpa y eso que he sido el último viajero en embarcar. Cuando han cerrado las puertas detrás de mi, he podido respirar tranquilo, al fin.
La verdad es que nunca imaginé que fuese tan difícil deshacerse de un cadáver, pero gracias a la sierra eléctrica del vecino y a las cajas de la mudanza, he podido hacer desaparecer a mi última querida amiga: Elisa, la azafata. Pienso, sonriendo satisfecho, mientras me abrocho el cinturón.
Me resulta emocionante que el mismo avión donde ella hacía su trabajo habitualmente, sea el mismo que me permite escapar de la escena del crimen, empezar una nueva vida lejos de todo, en otro lugar. Para cuando encuentren sus restos yo ya estaré muy lejos de París, la ciudad donde nos conocimos.
Relato presentado al concurso Getafe negro. Octubre 2013 - web

 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Demasiada casualidad

2 - Demasiada casualidad - Netbookk (2013-10-07 10:37:36)

Demasiados asientos vacíos para un vuelo low-cost, pensé revisando el listado de pasajeros. El jeep ascendía por una pista forestal, hasta la cima del cerro donde anoche se estrelló el aparato.
Necesito más café, me digo, intentando poner en orden las ideas después de un largo viaje donde solo he podido dar unas pequeñas cabezadas. Esta vida que llevo es un desastre, pienso mientras veo mi reflejo en el cristal de la ventanilla. Desde que ella se marchó de casa, todo ha ido de mal en peor...

- ¿Alguien puede darme un listado de la tripulación? - pregunto cuando llego al puesto de mando, mientras el sol empieza a asomar por el horizonte. Tengo un extraño presentimiento. Me he acordado de que ella trabajaba en esta aerolínea y él, piloto, había dejado su anterior trabajo y se había mudado de ciudad para estar a su lado.

Seria demasiada casualidad, ¿no?


Relato presentado al concurso Getafe negro. Octubre 2013 - web

martes, 29 de octubre de 2013

Una maleta roja.

1 - Una maleta roja - Netbookk (2013-10-07 10:44:31)

"Demasiados asientos vacíos para un vuelo low-cost", aunque, bien pensado, eso me viene estupendo - meditaba el nuevo operario de los equipajes mientras acomodaba las pocas maletas en la bodega del avión. Cuando su compañero que se había quedado abajo, le indicó que ya estaban todas, situó delicadamente una maleta roja en lo alto de la pila en la parte de la izquierda. La aseguró con otros equipajes, para que no se moviera, y cerró la red de protección. Al terminar, se quitó disimuladamente los guantes y sin apartarse la gorra que le tapaba la cara, condujo el tren de los equipajes hasta la terminal. Aparcó y mientras observaba como el avión iniciaba la maniobra de despegue, encendió un cigarrillo.
Mientras se cambiaba de ropa en el vestuario vacío, pudo escuchar la explosión, entonces marcó un número en el móvil:
- Vittorio ha muerto - dijo. Y colgó.

Relato presentado al concurso Getafe negro. Octubre 2013 - web


El cuento ganador, me parece muy bueno. Ver

domingo, 16 de junio de 2013

Libros viajeros.

Nadie recuerda como empezó, lo que tenemos claro es que casi siempre eramos los mismos viajeros y que la primera vez fueron Maria y Luis.

- Que bonito - comentó Maria en voz alta, al terminar su libro.
- ¿Si? - preguntó Luis interesado. ¿Lo recomiendas?
- Claro - contestó ella sorprendida por el interés. Tantos viajes juntos y ahora se decide a hablarme...

A partir de ahí el libro fue pasando de mano en mano y aparecieron más. Ahora comentamos cada novedad en el tren de la mañana y el trayecto se hace mucho menos aburrido.



Microcuento presentado al VII certamen de relatos breves de Renfe Cercanías de Madrid.

sábado, 15 de junio de 2013

San Fermín.

El frío de la madrugada se nota en el vapor que flota, condensado, delante de todos nosotros. Los nervios, la tensión, se puede masticar y bastaría que alguien hiciera una tontería para que todo el grupo saltara como uno solo.

Doscientos cuatro años me dan la suficiente experiencia para anticiparme a los problemas y, a pesar de que esta noche me he dado una vuelta por todo el recorrido del encierro, desde los corrales del Gas, hasta la Plaza, me gusta estar al tanto de los pequeños detalles. Junto a todos los ayudantes que van a estar vigilando el recorrido disfrazados de policías, barrenderos, sanitarios, volveré a hacer los encierros, protegiendo personalmente, a todos los corredores un año mas.

Ya casi es la hora. Cada vez hay más luz, mas ganas de que empiece el espectáculo. Veo que los pastores están listos y eso significa que dentro de nada el cohete saldrá hacia el cielo y su explosión dará la señal para que comience la fiesta. Miro a mí alrededor dentro del corral. Compruebo que todos los toros están en tensión y mis compañeros, los demás cabestros, también están preparados. Suena el estallido y las puertas se abren, toca trabajar protegiendo a los corredores.



Photo vía: Tengomipropioblog.

Microcuento presentado al IV Certamen Internacional de Microrrelatos de San Fermín.
[ web ]